El Complejo Arqueológico El Brujo ha creado un ciclo de charlas llamado el “El Antiguo Perú: La Mirada de los especialistas” cuya finalidad es dar a conocer diversos temas de arqueología, museología y gestión cultural. Para lograr este propósito, ha convocado a especialistas de diferentes materias quienes permitirán conocer, el pasado y su vínculo con el presente. En esta oportunidad presentan la charla: “Gestión Cultural en Lima” con la participación de Pedro Pablo Alayza, director del Museo Pedro de Osma.

La gestión cultural en la ciudad de Lima

En la charla Pedro Pablo Alayza habla acerca de la época en que estuvo a cargo de la gestión cultural en Lima, el cual define como un periodo intenso que representó un reto grande, pero que trajo consigo muchas satisfacciones; ya que se contó con el apoyo, sin restricciones, de las altas autoridades municipales y que tuvo como objetivo sacar a flote un programa cultural a la escala de la ciudad de Lima.

Dicho programa implicó plantear políticas públicas, lineamientos e identificar los caminos que se debían seguir y la manera como se debía hacer la gestión. En este contexto, menciona Alayza, la participación ciudadana, así como el reconocimiento de las organizaciones locales preexistentes era fundamental ya que la meta era generar proyectos de larga duración que no terminaran con la culminación del cargo político que ejercía, sino que se mantuviera a través de estas organizaciones.

Ventajas de las buenas prácticas en la gestión cultural de la ciudad

ventajas de las buenas practicas culturales

El uso de herramientas internacionales sirvió mucho a Alayza, según cuenta en el video, para llevar las buenas prácticas en la gestión cultural de la ciudad. Durante el desempeño de su cargo se dio la creación de la Gerencia de Cultura, además de la creación de herramientas de gestión pública, tres subgerencias, ordenanzas, y diferentes elementos de gestión que hoy siguen vigentes. El trabajo hecho permitió llevar a cabo diferentes acciones en pro de la cultura, entre ellas:

  • La creación de diferentes actividades que permitieron conectar las diferentes zonas de la ciudad, por ejemplo, festivales de cultura viva comunitaria. Además, se logró mapear a los diferentes grupos de cultura viva, los cuales, en aquel entonces eran más de cien en la capital. La identificación de los grupos permitió que estos contaran luego con el apoyo de la municipalidad quien les proporcionó mayores facilidades.
  • Se creó la nómina de artistas (tan demandada hoy en día) y se logró formalizar a cientos de grupos para luego poder crear premios.
  • Se trató de llegar a las personas a través de programas comunes mediante herramientas informativas y educativas para que los ciudadanos pudieran encontrar claves para su desarrollo natural en la sociedad.
  • Se creó el programa FAEL (Festival de Artes Escénicas de Lima) que contó con la participación tanto de compañías nacionales como extranjeras y que tuvo una duración de dos semanas.
  • Se creó “Lima Milenaria Ciudad de Culturas” el cual tenía como objetivo devolverle a Lima su sentido milenario.
  • Se buscó la integración de las diferentes culturas que cohabitan en la capital.
  • Se inició la noche de los museos que convocó a decenas de miles de visitantes.
  • Los retos que plantea la pandemia del COVID-19 a la gestión cultural

La pandemia ocasionada por el coronavirus nos ha colocado en un panorama de incertidumbre, en este contexto, la respuesta de quienes tienen en sus manos la gestión cultural en mantener la comunicación abierta entre ellos con la finalidad de llegar a soluciones. En ese sentido, lo que se plantea según Alayza es el reto de la nueva forma de gestión, es decir, la nueva forma como los museos se van a gestionar de hoy en adelante, dentro de lo cual tienen un papel importante las plataformas virtuales, por ejemplo, las redes sociales.

Estas permitirán que el sueño de que los museos estén al acceso de todo el mundo sea más viable, pero para ello hay que pensar en la gestión de los museos para estos nuevos públicos; después de todo este cambio no será temporal, sino que permanecerá luego de terminada la pandemia.