En el año 100 D.C, los mochicas arribaron a la costa peruana y se dividieron en los Mochicas del Norte y los Mochicas del Sur. Este artículo responde qué significó esa división.

 

Hasta la mitad del año 1980, el consenso entre los arqueólogos era que Mochica fue una sola cultura, es decir, un estado unificado que dominó por cerca de 700 años la costa peruana. “Fue el peculiar origen de la muestra cerámica que se estudió lo que llevó a pensar a muchos investigadores, incluidos nosotros, que los Mochica habían sido una sola entidad cultural”, relatan los arqueólogos Luis Jaime Castillo Butters y Christopher B. Donnan.

 

Los objetos son los que infunden vida a las culturas precolombinas. Mochica es una cultura precolombina. Se define de este modo porque los objetos que empleó esta civilización comparten los mismos rasgos estilísticos, especialmente sus cerámicos. Luis Jaime Castillo Butters y Christopher B. Donnan explican que “conjuntos de objetos con diferentes rasgos estilísticos representan diversas culturas e interacciones entre estilos, por ejemplo cuando un estilos aparece influenciando a otro, se interpretan como interacciones entre diferentes culturas”, en un artículo académico.

 

Los primeros hombres que estudiaron la cultura Mochica lo hacían mirando estos cerámicos. Ellos fueron: Max Uhle, investigador alemán que realizó las primeras excavaciones científicas en las Huacas del Sol y la Luna; Alfred Kroeber, antropólogo norteamericano que estudió las colecciones de Uhle; y Rafael Larco, investigador peruano que dedicó su vida al estudio de esta sociedad. “La rigurosidad del trabajo de Uhle, Kroeber y Larco está fuera de duda. Lo que queda por discutir es sólo si la base de datos con que contaron estos investigadores era realmente representativa de la totalidad del fenómeno Mochica”, indican Luis Jaime Castillo Butters y Christopher B. Donnan.

 

Los Mochicas del Norte

los mochica del norte

 

Los cerámicos que permitieron caracterizar a los Mochicas provenían mayoritariamente de los valles ubicados entre Chicama y Nepeña, la región sur. Objetos y cerámicos provenientes de los valles al norte del Chicama eran prácticamente inexistentes en las colecciones que permitieron a los primeros arqueólogos afirmar la existencia de una sola cultura Mochica.

 

El descubrimiento y excavación de importantes evidencias de la presencia Mochica al norte de la pampa de Paiján hicieron caer el mito de la uniformidad monolítica de la civilización precolombina. El caso mejor documentado para afirmar la existencia de un Mochica Norte se encuentra en el valle de Jequetepeque. Sin embargo, los arqueólogos advierten que hasta el momento no se puede caracterizar en su totalidad a los Mochicas del Norte.

 

“La mayor parte de la información arqueológica que se tenía antes de 1985 tiene que ser analizada e interpretada nuevamente, y la información que se ha recogido después de esta fecha en su mayoría aún no es publicada”, precisan Luis Jaime Castillo y Christopher B. Donnan.

 

Los especialistas ofrecen una perspectiva regional, la del valle del Jequetepeque, donde se han concentrado sus investigaciones. Ellos advierten que no quieren caer en el mismo error de sus antecesores. No quieren que su investigación sea entendida como un microcosmos de la historia cultural de toda la región Mochica-Norte.

 

Tradición Cerámica

ceramica mochica

 

La cerámica de los Mochicas del Norte se diferencia de la de los Mochicas del Sur por su ausencia de huacos retratos. Los arqueólogos destacan la excepcional calidad y belleza de la cerámica Mochica-Norte Temprana, especialmente en piezas escultóricas donde se representan seres humanos o animales.

 

Los hallazgos en La Mina, una región del valle del Jequetepeque, muestran diversas figuras que habrían sido parte de la iconografía de los Mochicas del Norte: un guerrero arrodillado, una persona llevando una jarra en su hombro izquierdo, un felino cuyos ojos estaban adornados con incrustaciones, un individuo sentado con la cara decorada con un diseño de ola, un búho, un individuo sentado con un tocado circular y una pieza en cerámica negra modelada en forma de cóndor.

 

Los estilos cerámicos en el Jequetepeque no son necesariamente los mismos que en otros valles. “No debemos caer en la tentación de pensar que la secuencia propuesta describe la evolución de la cerámica Mochica en los valles de Zaña, Lambayeque y Piura hasta que no se hagan estudios comparables”, indican los autores de Los Mochicas del Norte y Los Mochicas del Sur.

 

Para más información sobre la Cultura Mochica visita la sección de Investigación y publicaciones del sitio web del Complejo Arqueológico El Brujo.