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El pasado V Coloquio Internacional de Arqueología, organizado por la Fundación Wiese, contó con la presencia de Ulla Holmquist: arqueóloga por la Pontificia Universidad Católica del Perú y Magíster en Museología por la Universidad de Nueva York. Fue Ministra de Estado en la cartera de Cultura, directora del Museo Larco, así como profesora universitaria y conferencista en temas relacionados a museología, pedagogía de museos, arqueología y arte precolombinos. 

Ella accedió a conversar con nosotros sobre la situación actual de las colecciones arqueológicas en nuestro país y las medidas que se necesitan emplear para mejorar dicha gestión: 

¿Qué opinión tiene usted frente al saqueo sistemático al que ha sido sometido el patrimonio histórico a lo largo de los años?

Creo en la importancia de concientizar sobre la necesidad de protección del patrimonio arqueológico por parte de todos los ciudadanos, esta concientización que tiene que partir de que el reconocimiento es significativo para la vida. No puede tratarse de un discurso vacío, tenemos que partir de las prácticas y programaciones y esfuerzos que hagamos los que estamos en gestión cultural para involucrar a la población y trabajar con ellos.

¿De las políticas y estrategias recomendadas, cuál cree usted que sería la más viable para la gestión de colecciones? 

En la gestión de colecciones debe estar claro, que en los tiempos actuales, tiene aspectos más técnicos que atañen a la seguridad y a la accesibilidad, también hace falta señalar los objetivos por los que se realiza, si nos quedamos en la parte metodológica y sistemática significa que no estamos considerando una totalidad de lo que es una política de gestión de colecciones. 

¿Qué aportes cree usted que brindan las colecciones arqueológicas a la ciudadanía y al desarrollo social? 

El principal aporte consiste en la posibilidad de tener información generada por la investigación aunque esta no debe ser solo arqueológica. Yo creo que las colecciones no existen para ser estudiadas únicamente por la arqueología, si bien  la disciplina arqueológica tiene una serie de herramientas y metodologías que permiten estudiar estas colecciones no podemos creer que los arqueólogos somos los únicos dueños de ese objeto de estudio. Tiene que abrirse mucho más a la posibilidad de ser estudiada, mirada, conversada, desde un enfoque multidisciplinario e interdisciplinario.

¿Cuáles son los desafíos que enfrentan las colecciones arqueológicas en nuestro país?

Uff, múltiples. Creo que los desafíos son entender que la propia disciplina arqueológica tiene un rol importante pero no es el único, se tiene que dejar de tener un ego tan alto. Esto tiene que ver mucho con el involucramiento de otras miradas, con la democratización de la disciplina, con los enfoques nuevos de género. Lla arqueología tiene que volver a mirarse. Yo siempre digo que  la arqueología se tiene que curar un poco de sí misma porque la disciplina cambia con el tiempo. 

¿Qué rescata de su participación en el V coloquio y de los profesionales con los que compartió la mesa? 

Espacios como estos se tienen que replicar en todas las diversas macroregiones del Perú porque lo que pasa con la gestión de recursos arqueológicos es diferente. No  podemos homogeneizar y pensar de que todos los casos son iguales. Por ejemplo, un museo de sitio en la costa es muy diferente a un museo de sitio en un lugar muy internado en una pequeña comunidad en la sierra, la accesibilidad es diferente. Yo me he  convencido a lo largo del tiempo de que no hay una fórmula para gestionar los sitios arqueológicos, que lo que hay son diversos formatos y que hay que aprender de las experiencias que han dado frutos y que han tenido un buen resultado.

Es así como Ulla Holmquist nos explica la importancia de la gestión de colecciones arqueológicas, desde un enfoque multidisciplinario e interdisciplinario, resaltando la importancia de concientizar sobre la necesidad de protección del patrimonio arqueológico por parte de todos los ciudadanos.