Para lograr un buen trabajo se necesita un equipo que ame lo que hace. En el Complejo Arqueológico El Brujo se cuenta con personas comprometidas con su trabajo, como es el caso del Equipo de Conservación. Ellos se encargan de velar por la protección y cuidado de la arquitectura arqueológica, sobre todo los bellos frisos que decoran los muros de la Huaca Cao Viejo.

Al contar con una gran riqueza arquitectónica con más de 1500 años, el equipo conformado por Segundo Lozada, Antonio Ávila, Juan López y Guillermo Sánchez, cuida de manera meticulosa la integridad física de los testimonios inmuebles y mantiene los espacios de manera adecuada para el uso turístico sostenible.

Los conservadores de El Brujo se capacitan y actualizan constantemente. Parte del éxito del Complejo Arqueológico El Brujo se debe a su gran trabajo y dedicación, pues los muros albergan información detallada de ceremonias, costumbres y tradiciones de la Cultura Mochica.

Los murales de la Huaca Cao Viejo muestra figuras hechas en adobe labrado dando la impresión de alto relieve, donde se representan escenas vinculadas a batallas, oficiantes tomados de la mano, sacrificios humanos y demás temas típicos del imaginario Moche. Desafortunadamente, las representaciones de las terrazas superiores del frontis norte de la huaca no se preservaron debido al intenso huaqueo que sufrió el edificio. Además de estas elaboradas representaciones, aparecen también grafitis incisos en las paredes del templo, caracterizando seres humanos, plantas, figuras geométricas, animales y otros motivos.

Los conservadores registran, protegen y monitorean toda esta evidencia, y su presencia, así como la de todo el equipo que trabaja en el Complejo Arqueológico El Brujo, hace que el saqueo antes ocurrido no vuelva a suceder. El trabajo de conservación ayuda en gran medida a los la investigación arqueológica, o el proceso de conocer más acerca de nuestro pasado y nosotros mismos, y a mejorar la calidad de las visitas turísticas.