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Envolver el cuerpo de la Señora de Cao constituyó uno de los rituales más complejos y planificados sin precedentes en las culturas antiguas. El fardo encontrado tuvo 3 fases de elaboración, registrándose un total de 22 capas y con un tamaño de 1,81 de largo y 75 cm. de ancho, y pesó alrededor de 100 kg.

FASE 1: CAPA 13 A LAS 22

Su cuerpo pudo conservarse gracias al cinabrio, una sustancia tóxica empleada con fines rituales, la cual fue crucial para su preservación. Fue enterrada con ornamentos propios de su género y estatus social. Entre ellos, 23 collares de cuentas metálicas (oro, plata y cobre) y una gran diversidad de piedras semipreciosas. En su pecho, se colocaron sus 42 narigueras envueltas cuidadosamente en telas de algodón. Su rostro, brazos y pies estaban tatuados con serpientes, arañas y diseños geométricos los cuales están siendo estudiados para determinar su significado.

Entre otras labores detacadas, ha tenido a su cargo las investigaciones arqueológicas del Templo Viejo de Pachacamac entre los años 1886 y 1990, y desde ese último año formó parte del equipo técnico del Complejo Arqueológico el Brujo, con el cargo de Director.

FASE 2: CAPA 6 A LAS 12

Se encontraron solo ofrendas textiles. Las envolturas empleadas corresponden a bandas mortaja, cuyas longitudes variaron, siendo las más largas las de 31 y 26 mt. El fin de esta fase lo constituyó el bordado de un rostro con semblante zoomorfo, que llevaba aretes metálicos.

Para los moche era muy importante que la Señora de Cao vaya al mundo de los muertos con todos los elementos con los que reinó en vida.

FASE 3: CAPA 1 A LA 5

En ella se encontraron ofrendas textiles y metálicas como placas de cobre dorado cosidas con tela de algodón. Además se encontraron sus coronas, diademas y 2 porras de madera, forradas con láminas de cobre artefactos que simbolizan el poder que ella tuvo en la sociedad moche. En esta etapa también se emplearon 3 bandas mortaja, cuyos fragmentos sumaron: 74, 25 y 37 mt. de longitud, respectivamente. Cada una fue elaborada en una sola pieza.

Al envolverse las bandas fueron modelando el fardo, hasta formar una porra. En ellas se pueden observar un trabajo corporativo de diferentes tejedoras. Gracias a este proceso de desenfardelamiento y otros factores, podemos apreciar la importancia de una cultura que sobretodo nos muestra a la primera gobernante del Perú antiguo, la Señora de Cao.

SEÑORA DE CAO