En una emotiva ceremonia realizada en plaza de armas de Magdalena de Cao, se celebró “el regreso simbólico de la Señora de Cao a su pueblo”.

Frente a los pobladores de Magdalena de Cao, visitantes llegados de todo el Peru y extranjero, distinguidos arqueólogos, investigadores y participantes del III Coloquio Internacional de Arqueología; se sentó un nuevo precedente, lo que desde este año será una festividad anual en Magdalena de Cao.

Este es un nuevo hito en la historia del Complejo Arqueológico el Brujo y de Magdalena de Cao, que refleja  el producto del esfuerzo emprendido hace 27 años atrás , en 1990, por el Sr. Guillermo Wiese de Osma “Don Pancho Wiese”; y por Régulo Franco, Director del Complejo Arqueológico El Brujo.

Antes de que el Brujo se convirtiera en lo que es ahora, el área de terreno que conocemos como la zona intangible del Complejo Arqueológico;  era una pampa estéril y saqueada, interrumpida por unos cuantos cerros de arena. Pero hoy, los pobladores de Magdalena de Cao y los innumerables colaboradores que han pasado por la historia de Complejo Arqueológico el Brujo, han convertido este lugar en un fascinante destino turístico, que atrae a más de 50,000 visitantes cada año, y que tiene uno de los museos más hermosos del Perú.

Sin duda, lo más importante ocurrido desde entonces ha sido el descubrimiento de una gran tumba Mochica, en la Huaca Cao Viejo, en el año 2005. La tumba de una mujer poderosa y enigmática, que revolucionaría todos lo que se conocía hasta entonces sobre la historia del Perú prehispánico.

Doce años han transcurrido desde el descubrimiento de la Señora de Cao y mucho se ha dicho sobre ella: unos dicen que fue gobernanta, otros que fue una divinidad; eso no se sabe con certeza. Sin embargo, lo que sí se puede decir es que fue poderosa, importante y venerada.

Hace exactamente un año atrás, en medio del II Congreso Internacional de Arqueología que organiza anualmente la Fundación Wiese en La Libertad, se tomó la decisión de emprender un proyecto único en su género en el Perú.

En alianza con FARO, una empresa global dedicada al desarrollo de tecnología láser 3D de última generación,  Fundación Wiese emprendió y lideró un proyecto de investigación que tendría como resultado la reconstrucción facial forense de la Señora de Cao.

Un grupo de reconocidos arqueólogos, antropólogos, médicos, ingenieros y artistas plásticos, ubicados en distintas partes del mundo, y dirigidos por el equipo de arqueólogos de El Brujo, hicieron suya la misión de traer de regreso a la Señora de Cao, después de 1700 años de su muerte.

Hasta ahora, sobre ella sabíamos que midió aproximadamente un metro y 48 centímetros, que al morir tenía entre 25 y 30 años, que murió de preeclampsia, poco después de dar a luz. A partir del 4 de julio, el mundo conoció cómo lucía su rostro, y ese rostro es como el de las mujeres de Magdalena de Cao, como el rostro de su pueblo.

Celebramos este nuevo acontecimiento histórico y aplaudimos la noble labor que viene realizando la Fundación Wiese, comprometida continuar trabajando de la mano del Ministerio de Cultura, MINCETUR y el Gobierno Regional de La Libertad, a través del Complejo Arqueológico El Brujo.