En épocas precolombinas se creía que el curandero o comúnmente llamado chamán tenía una gran capacidad para entablar contacto hacia su conciencia extrasensorial por medio de técnicas psicofísicas y/o la ingesta de sustancias psicotrópicas. Así lograban entrar en un estado de conciencia que les aportaba sabiduría adivinatoria y terapéutica.

Por otro lado, desde Caral, pasando por la cultura Chavín y hasta Los Incas, se sabe lo realmente importantes que fueron estos rituales y como mencionamos anteriormente, para alcanzar algún nivel de concentración, se hacía uso de diferentes sustancias entre ellas las plantas. Las más conocidas y de las que se tienen datos en la cultura Mochica fueron la coca, el cactus de San Pedro o Wachuma, y la Wilca o Vilva. A continuación, explicaremos el papel que jugó cada una de estas plantas en la salud y la cosmovisión del pueblo moche.

La sagrada hoja de coca

Lo increíble de la hoja de coca es que hasta hoy se usa para fines medicinales. Su persistencia en el tiempo se debe a sus grandes capacidades nutritivas, curativas y terapéuticas. En la cultura mochica y en otras precolombinas, aparece en actividades de masticación, sin embargo, también se presenta en recipientes y otros artefactos para consumirla.

El cactus de San Pedro

Esta planta, que en tiempos modernos es de tipo restringido para el uso común, tiene como componente la mezcalina que se usa para actividades de curanderismo y visiones chamánicas. El arqueólogo y Director del Complejo Arqueológico El Brujo, Régulo Franco, en su estudio sobre las plantas que se usaban en la cultura Mochica y otras, determina que esta sustancia se utilizaban para establecer una conexión con el cosmos. Además, es posible que los sacerdotes al consumir estas sustancias alucinógenas entraran a distintos planos de conciencia.

Un dato importante, que también apunta el arqueólogo, son los animales asociados al cactus de San Pedro que entre los cuales se encontraban los jaguares, boas, venados, aves rapaces, etc. Sostiene que los dos primeros mencionados, la serpiente y el águila costeño siempre estuvieron asociados a esta planta desde épocas muy tempranas.

La Willca o Vilca

Esta es otra sustancia psicoactiva que actualmente se usa en las cuencas amazónicas y tiene como principal componente a la bufotemina, que es un potente enteógeno, es decir, se usaba para conectarse con “deidades”. Esta planta también se utilizaba en los andes centrales.

Muchas personas se preguntarán cómo se sabe todo esto, pues la cerámica precolombina, en especial la mochica, es fiel testimonio de estas prácticas medicinales, religiosas y quirúrgicas. Las diversas enfermedades como estados patológicos, mutilaciones, heridas, hemorragias y aberraciones sexuales fueron representadas. Otro punto importante sobre el uso de las plantas en el mundo andino es que los rituales eran específicos: uso de ofrendas, conjuros para expulsar el mal, todo esto se usaba. Es valioso reconocer esta información ya que de esta manera podemos darle importancia que se merece al conocimiento universal en el mundo andino.

Fuente: Chamanismo y plantas de poder en el mundo, Régulo Franco.