Uno de los objetivos del Programa Arqueológico El Brujo es identificar, entender y explicar las culturas prehispánicas que transcurrieron en complejo, para poder difundir el conocimiento derivado de ellas entre el público en general, y así promover la sostenibilidad del sitio arqueológico y el desarrollo de las comunidades aledañas.

 

En publicaciones anteriores se ha detallado una serie de tradiciones y costumbres de la Cultura Mochica. Sin embargo, esta no fue la única ocupación ocurrida en el valle del río Chicama. En este artículo te contaremos cuáles fueron precedieron y sucedieron a los Moche.

Huaca Prieta

 

Las primeras ocupaciones humanas registradas en el espacio donde hoy se erige el montículo denominado como Huaca Prieta llegaron alrededor del 12.000 a.C.. Esta huaca se encuentra en la parte sur del Complejo Arqueológico El Brujo y fue por primera vez investigada por un equipo de arqueólogos encabezados por Junius Bird. Ello significó un hito fundamental en la historia de la arqueología peruana.

 

La construcción está compuesta por un conjunto de pequeñas casas semi subterráneas, cuadradas u ovaladas, en la que se usaron cantos rodados extraídos del río y agua. Los pescadores y recolectores de mariscos complementaron una economía marina extractiva y desarrollaron la domesticación de plantas. Cuando aprendieron a domesticar el algodón, perfeccionaron sus redes y cordeles de pesca. Así es como Huaca Prieta marca una economía y cosmología basadas en el mar, principal fuente de vida para los habitantes.

 

Cultura Cupisnique

 

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Esta cultura prehispánica Se desarrolló entre 1500 y 200 a.C., aproximadamente. Se caracteriza por tener una arquitectura en base al uso de adobe y piedra, y por tener estilos artísticos y símbolos religiosos derivados del fenómeno Chavín.

 

Al igual que en Huaca Prieta, su religión estaba relacionada con su principal actividad económica: la agricultura. Dependían de esta actividad económica y contaban para su dieta con la yuca, el maíz, la calabaza, el maní y frijoles. Esta es la primera ocupación, dentro del complejo, en utilizar cerámica. La hacían en base a arcilla y disponían de hornos subterráneos donde calentaban las piezas de barro hasta que se endurecían y adquirían resistencia. Muchas de las culturas posteriores aprovecharon este conocimiento para realizar su propia cerámica.

 

Cultura Salinar

 

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De manera casi paralela hacia el final del desarrollo Cupisnique, se desarrolla Salinar entre los años 500 y 100 a.C. Este desarrollo marcó la transición entre el culto Chavín y los inicios de la cultura Mochica. En estas épocas, se ampliaron los sistemas de irrigación aumentando el área agrícola. Son los Salinar quienes inician los fenómenos ceremoniales en los centros urbanos y construyen fortificaciones en la parte más alta de los cerros para proteger al pueblo.

 

Sus construcciones fueron hechas de adobe odontiformes modelados a mano. El más grande aporte que realizó esta cultura prehispánica fue la aleación del cobre con el oro, siendo los primeros en hacerlo.

 

Cultura Gallinazo

 

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Otra cultura prehispánica que se desarrolló en el área de El Brujo es la Gallinazo, cuyo centro se ubicó en el Valle Virú, desarrollándose entre 200 a.C. y 300 d.C. Esta época se caracterizó por un significativo aumento de la población, la mejora de los sistemas de irrigación y el poder político. Construyeron edificios en las partes altas de los cerros, a manera de defensas con funciones combinadas. Además, edificaron centros urbanos ceremoniales, casas semiaisladas y aldeas.

 

Cultura Lambayeque o Sicán

 

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Luego del decaimiento de la cultura Mochica, llega la Sicán que inicia en el 700 d.C. hasta aproximadamente 1.300 d.C. Destacaron en arquitectura y llegaron a ser grandes navegantes. Si los mochica fueron los grandes en la metalurgia y orfebrería, los Sicán mejoraron sus técnicas convirtiéndose en sus natos herederos y discípulos. Su actividad económica se basaba en la agricultura con una red sistemática de canales, bocatomas y reservorios.

 

La cultura Sicán fue gobernada por un rey sacerdote que vivía en un palacio. Él se hallaba en la cúspide de la pirámide social junto a su familia. En el siguiente escalón estaban los administradores quienes se encargaban del orden económico del pueblo, seguidos por los artesanos y especialistas. Por último, los agricultores y la gente común.

 

Cultura Chimú

 

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Herederos de los Mochica y Lambayeque, sus inmensos logros influyeron en la próxima ocupación y conquista Inca. Esta cultura prehispánica se desarrolló entre los años 1100 y 1400 d.C., siendo conocida como el Reino Chimú. También fue un estado teocrático, centralista y orientado a la expansión militar. El rey del valle era el Cie quich, autoridad semidivina, militar y civil, seguido por los Alaec quienes tenían la labor de caciques y subordinados directos del rey. El sistema económico estaba organizado mediante centros urbanos y rurales.

 

Desde la capital se controlaba la producción, almacenamiento, distribución y consumo de bienes y productos conseguidos por medio de la caza, pesca y agricultura. Llegaron a ser tan avanzados que impulsaron el trueque comercial con otros pueblos. Le rendían culto a la luna o Shi. Creían que el alma de los fallecidos iba a la orilla del mar. Por otro lado, sacrificaban niños en honor a su dios. Entre sus grandes obras arquitectónicas destaca la ciudadela de Chan Chan.

 

Cultura Inca

Los Incas llegaron al norte del país en el marco de la política expansionista de uno de los imperios más grandes de la historia universal. Los cronistas cuentan que los Chimú lucharon hasta el final, e incluso el rey Chimú Cápac respondió con su propia vida ya que no aceptaría nuevos dioses. La estrategia incaica para desterrar a todos los chimúes se basó en secar el acueducto del Río Moche, principal fuente de agua de Chan Chan. Los habitantes de la ciudadela no tardaron en rendirse. Los incas se llevaron a los artesanos, orfebres, ceramistas y tejedores a Cuzco para servir a la élite.